Corta los aguacates por la mitad. Remueve la semilla y vacía las dos partes en un ból o mortero.
Machaca la pulpa del aguacate con la ayuda de un molcajete o mortero de piedra. Si no tienes ninguno de los anteriores, simplemente usa un tenedor.
Añade la cebolla, el tomate y el cilantro y sigue machacando para que se incorporen los ingredientes. Añade también el chile jalapeño picado finamente. (opcional)
Añade el jugo de limón o aceite, el ají picante (opcional) y sal al gusto.
Revuelve bien y listo! Disfruta de un delicioso guacamole casero.
Un comentario
Rico guacamole casero y muy fácil también